8.3.15

Evocación de lo trivial en Roger-Pol Droit y Chema Madoz.















El filósofo francés Roger-Pol Droit dice al principio de su libro 101 experiencias de filosofía cotidiana que del asombro nace la filosofía. Escuchado así de simple nadie lo pensaría. Él lo tiene claro: "Son las situaciones triviales, los gestos cotidianos y las acciones que realizamos continuamente las que pueden convertirse en puntos de partida de ese asombro". Propuesta primigenia: el hombre inicia su pensamiento con la observación más elemental. Esa observación puede acabar transformándose en un largo desarrollo de ideas que llega también hasta lo más complejo, no sólo como elaboración filosófica sino artística. La obra fotográfica de Chema Madoz, por ejemplo. Constructor de imágenes aparentes, que no son lo que parecen. Cuando le preguntan si es fetichista Madoz responde: "No. Pero sí considero que desde la infancia estoy prendado por el aura de los objetos, por su capacidad de absorber el mundo de las emociones. En el día a día nos dejamos llevar por su uso cotidiano, dando la espalda a su lado poético, al que quizá yo presto atención". La evocación de lo trivial y de lo ordinario, base de pensamiento racional y de la poesía. ¿No recorremos a todas horas con nuestro pensamiento y nuestra memoria tanto el cuerpo de los objetos que nos significaron como de las actitudes y gestos que nos dejaron impronta? Recorrido que es cauce reflexivo, crisol de interpretaciones, útero de criaturas llamadas ideas. Y las palabras deambulando siempre, buscando su ubicación adecuada. O enloquecida.




(Fotografía realizada por Chema Madoz, arriba, y el filósofo Roger-Pol Droit, abajo)


6.3.15

Argullol a pelo de la barbarie fundamentalista



















Rafael Argullol: "La presencia de los bárbaros en nuestro mundo generalmente se hace a través de la reivindicación de la suprema bondad de lo divino, de la suprema bondad de lo religioso. El fanatismo casi siempre es un fanatismo que se presenta como fanatismo del bien, no del mal, pero cómo a través del bien se puede llegar al mal." La cita es de hace varias años, pero su aplicación puede ser eterna. Me salta a la vista de la barbarie que los fundamentalistas del autodenominado EI (Ejército Islámico), están cometiendo estos días con las huellas del pasado en Irak. Huellas que son de otras civilizaciones y culturas, mucho más antiguas y no menos sabias que las que fecundó el Islam. Los dioses ya no quieren a los dioses, acaso siempre fue así. Y sus defensores siguen erre con erre haciendo valer unos contra otros, trayéndoles al pairo lo que que de verdad debería ser sagrado: la vida humana. Para estos demagogos violentos y opuestos a la libertad y a la dignidad tampoco sirvió de nada que Nietzsche certificara la muerte del dios. Dios. Esa gran excusa, con rostro de bondad en nombre de la cual se cometen todavía un sinnúmero de maldades. Respecto a esa persecución desaforada en que están empeñados los de EI con la herencia del pasado, los yacimientos arqueológicos, los museos, los tesoros icónicos, ¿qué pretenden borrar? ¿La inexistencia de las poblaciones que una vez ocuparon aquellos territorios? ¿La muerte de las civilizaciones? ¿O acaso señalan cuál debería ser el futuro sin identidad de esta frágil Humanidad?






2.3.15

Página de un Diario (Jules Renard)














Página de un diario. "23 de noviembre. No serás nada. Por más que hagas: no serás nada. Comprendes a los mejores poetas, a los prosistas más profundos, pero aunque digan que comprender es igualar, serás tan comparable a ellos como un ínfimo enano puede compararse con gigantes." Jules Renard escribió esto en 1888. Tenía, pues, veinticuatro años, y ya era tan incisivo (primero consigo mismo) como sarcástico. Ya le había envenenado el afán de la escritura tanto como el desasosiego de sus contradicciones. Ingenioso, el Diario que cumplimentó durante más de dos décadas, se multiplica ora como aforismos ora como sentencias o bien como conversaciones más o menos fingidas. Continúa la fecha citada:

"Trabajas todos los días. Te tomas la vida en serio. Crees fervorosamente en tu arte. Eres moderado con la mujer. Pero no serás nada. 

No tienes que preocuparte por el dinero, no has de ganarte el pan de cada día. Eres libre, y el tiempo te pertenece. Solo tienes que querer. Pero te falta poder. 

No serás nada. Llora, grita, agárrate la cabeza con las dos manos, espera, desespera, reanuda la tarea, empuja la roca. No serás nada."

¿Quién no tiene permanentemente en la cabeza la imagen de Sísifo? ¿Aún hay quien cada día que pasa no se mira en su propio espejo? Ya sé que los manuales de autoayuda criticarían el texto de Renard. A la gente nos gusta que...uno tenga su propia ficción (remedando la canción de Brassens) ¿O acaso la propia pequeña fe del individuo no es sino recreación imaginaria? 





19.2.15

Oliver Sacks y la bondad de la vida

















"Por encima de todo, he sido un ser con sentidos, un animal pensante, en este maravilloso planeta y esto, en sí, ha sido un enorme privilegio y una aventura". Oliver Sacks, el escritor que nos deparó aquella sorprendente novela El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Pero ese párrafo no es del papel, es de la novela de su vida, una declaración testimonial al comunicar que padece cáncer terminal. Pienso si este tipo de declaraciones no deberíamos hacerlas -sin esperar a un estado extremo irreversible- siquiera en nuestro interior, de manera periódica, para revisar si las prácticas ordinarias nos liberan o nos esclavizan. Si somos pasto del estrés y la futilidad que nos consume o si somos capaces de valorar y elegir lo que merece la pena. Precisa Sacks en su declaración que titula Mi propia vida: "No puedo decir que no tenga miedo. Pero mi sentimiento predominante es el de la gratitud. He amado y he sido amado; he dado mucho y me ha dado bastantes cosas; he leído, viajado y escrito”. ¿No hay en ambas citas un reconocimiento explícito a la bondad de la vida? En fin, creo que los propios comentarios del escritor no deben ser apostillados. Son suficientemente expresivos. Te dejan en la inquietud de que perteneces a la misma condición humana que él.



13.2.15

Vergílio Ferreira nos hace pensar


















Ser contundentes ante ciertas dudas que intuimos trascendentes. Vergílio Ferreira: "Negar la razón de la vida es entregarla a la muerte". Entonces, ¿por qué se niega tanto la vida? ¿Por qué no somos capaces los humanos de atajar las hambrunas, las enfermedades, las guerras, las carencias...que son negadoras de vida? Ni siquiera tras preguntarnos sabemos obtener respuestas. Riesgos de vivir al día y muy de sálvese quien pueda. Dice el escritor luso: "Los valores pasan. Y las religiones. Y todos los complicados sistemas de reflexión madura. Y todo. El hombre se queda. ¿Cómo no fijar en él el absoluto de todo?". Desalojo, deconstrucción, desnudez. Las imágenes, en cualquiera de sus vertientes y corpus ideológicos, que se hagan a un lado. Queda el hombre materia. Pero, ojo, no eternidad. "Seguro que un día (el hombre) también morirá. Pero el antes o el después de él no existen. ¿Vale la pena hablar de eso? ¿Vale la pena insistir en el valor de la vida, que es la evidencia primera anterior a cualquier evidencia?". El aparente antropocentrismo de Ferreira no es trivial. Obviamente, hay más materia antes que el hombre y seguirá habiendo después de su desaparición. Ni siquiera el hombre ha sido el mismo (lo mismo) durante los miles de años en que ha estado haciéndose (y deshaciéndose) para devenir siempre en otro. Pero si reducimos la dimensión temporal del hombre, si pensamos solo en nosotros (¿acaso pensamos en algo más que nosotros o lo que está más allá nuestro no lo pensamos en función de nuestra existencia?) la percepción humana desprecia otras temporalidades. El hombre se explica o se desmarca del resto del universo en función de ser él mismo. Remata Vergílio Ferreira: "Deja que los demás discutan y se enreden con la angustia de llegar a la conclusión a la que tú ya llegaste cuando abriste los ojos sobre ti. Antes o después no hay nada. Y en el intervalo está todo. No hay ninguna razón que demuestre que el sol existe, excepto la existencia. Negar la razón a la vida es entregarla a la muerte. ¿Por qué cambiar eso? Mira el sol. Caliéntate. Estás bien." 

No pude evitar la cita 148 entera de su libro Pensar. Da para pensar, y disculpas por la redundancia.

 










Fotografía superior de Brassai



7.2.15

Clarice Lispector y la celada de las palabras





















"Tengo miedo de escribir. Es tan peligroso". Clarice Lispector en Un soplo de vida. Pero ¿no nos gusta escribir para desahogarnos, por una tendencia que nos pide el cuerpo, para pasarlo bien? Acaso no; incluso pasarlo bien o sentirnos a gusto no responde a considerar como fruslerías y anécdotas los recuerdos, sino al hecho de saber prospectar en nuestras propias heridas. Lispector: "Quien lo ha intentado lo sabe. Peligro de hurgar en lo que está oculto, pues el mundo no está en la superficie, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar". Ah, la superficie de las cosas, siempre tan vagas y aparentes que quien se queda en ellas se despista y no cala en la dimensión profunda que poseen. ¿Método para escribir? "Para escribir tengo que instalarme en el vacío. Es en este vacío donde existo intuitivamente. Pero es un vacío terriblemente peligroso: de él extraigo sangre. Soy un escritor que tiene miedo de la celada de las palabras: las palabras que digo esconden otras: ¿cuáles? Tal vez las diga. Escribir es una piedra lanzada a lo hondo del pozo". El vacío: despojarse de las pinturas que nos recubren, desnudarnos para nuestra propia mirada, renegar del turbio sonido de las palabras admitidas, que siempre responden a ideas preconcebidas y acaso pocas veces comprobadas por cada uno de nosotros. Seguiré leyendo Un soplo de vida, pues hacen falta muchos para sobrevivir y tocar algo del fondo del pozo.




22.1.15

Entre Scafati y Cabrera Infante observando la violencia


















Luis Scafati, ilustrador argentino, a propósito de la matanza sobre Charlie Hebdo: "Me pregunto porqué la historia de las religiones casi siempre está acompañada por la violencia, desde la conquista de América a fuerza de espada y cruz a la inquisición que torturaba y mataba de manera impía, los sacrificios de indefensas criaturas para contentar a dioses sedientos de sangre, a esta muestra de barbarie que hoy conmueve al planeta." Scafati se queda corto, porque la agresividad, innata en el hombre, siempre animal, ya es consagrada como mito en el Génesis en la figura de Caín. Prosigue Scafati con la teología de sus preguntas irónicas: " Si existe Dios, llámese como se llame, creador del universo, ¿puede importarle que un periódico de humor haga chistes y caricaturas con su figura? Si existe Dios, sea de la religión que sea, ¿se siente satisfecho porque tres exaltados asesinen en su nombre a sangre fría a algunos dibujantes que osaron hacerle una caricatura? El mal es el mal, y no puede traer el bien."  Yo creo que a los violentos -de armas, de bancos, de gobiernos en países con derechos relativos o sin derechos, del machismo, de la intolerancia...-  les viene de perlas que Dios sea solo un mito. Sirve tanto para justificar la comisión de barbaridades como para limpiar la conciencia o como para permanecer al margen de las angustias humanas.

A propósito del tema contaba Javier Marías el otro sábado que Guillermo Cabrera Infante, el escritor cubano, le había comentado en una ocasión: "No te equivoques, Javier: todo el que asesina una y otra vez; todo el que lo hace de manera sistemática, o el que nunca descarta recurrir a ello si lo juzga ‘necesario’, es un asesino en primer lugar. Quiero decir que lo es antes que nada, que le gusta matar -lo sepa o no con claridad- y entonces se procura una causa, una justificación en la que eso no sólo quepa sin provocar rechazo universal, sino que de hecho sea admirado por una parte de la sociedad." Cierto, pero mi pregunta incauta es: esa conducta asesina de ciertos individuos al servicio de causas religiosas y políticas ¿cundiría de no haber detrás intereses poderosos y manos en la sombra que manejan el guiñol? 












Ilustración de Luis Scalfati a propósito de Je suis Charlie.





14.1.15

Ramin Jahanbegloo y la verdad absoluta















Filósofo iraní Ramin Jahanbegloo: "Cuando la gente cree que está en posesión de la verdad absoluta, acaba negando la existencia de los demás. Después ya no puede diferenciar el bien del mal y por tanto es incapaz de establecer un modus vivendi entre valores diferentes." En un mundo relativo de arriba abajo y de un extremo a otro de cada conducta cotidiana creer en lo absoluto es como poco errar y más allá puede suponer un peligro irreversible. Toda creencia en lo absoluto es negación de uno mismo. Si el individuo pierde el sentido de relativizar visiones, circunstancias y sistemas ideológicos pierde también el horizonte de aceptar a los demás. Solamente escuchando y aceptando a los otros es posible una base de convivencia. Pero la escucha tiene que darse por todas partes y la convivencia también se pacta, cediendo y esforzándose en converger. Por lo que se ve, aún hay en el mundo demasiados creyentes de lo abstracto que se niegan a indagar y reconocerse en lo concreto, siempre tan relativo pero tan clarificador. No en balde Antonio Machado, incansable corregidor de los vicios humanos y más en concreto de los hispanos, recomendaba: "Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque solo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura."Acaso Machado hoy añadiría: huid de platós televisivos, de publicidad, de vendedores y otros esotéricos de nuevo cuño. Pero no nos entra.


Foto de Saman Aghvami, ICNA



10.1.15

Pérez Andújar y Voltaire: dos lecturas sobre (y contra) el fanatismo












"También es más fácil matar a las personas que matar a la risa." Javier Pérez Andújar en El País. Lo que ya no tiene uno tan claro es si ésta es más antigua que lo otro, y viceversa. O si la risa será alguna vez más eterna que la violencia, y la sobrevivirá. Pérez Andújar: "La historia del fanatismo, de la intransigencia, es esa: la persecución de la risa. De eso, de la condena de la risa, se habla mucho, por ejemplo, en El nombre de la rosa, una novela de herejes y de monjes que tuvo mucho eco (con perdón) La risa es lo más parecido a la libertad." Cierto, o tal vez sea el vehículo más puro de la libertad, incluso forme parte de su propia esencia. El mecanismo reflejo de la risa obliga a desconectar odios, desencuentros, diferencias, preocupaciones y hasta dolores. Otra cuestión es que sea efímera. ¿Efímera? Adoptarla como método y veréis lo duradera que es. Y lo benefactora, y lo curativa. Pensamiento en acción, por otros vericuetos. Transporta en sí misma el ángel benéfico de la transgresión, que no tiene nada que ver con el ángel exterminador. Éste sí es cruel.

Un texto de hace doscientos cincuenta años, y no encontrado por casualidad: "La tolerancia es tan necesaria en política como en religión; solo el orgullo es intolerable." François Marie Arouet, Voltaire, en su opúsculo Ideas republicanas. El orgullo siempre, y la soberbia y la ira y la envidia, y ese espíritu permanente de revancha y, al fin y al cabo venganza, que se mantiene en ciertos individuos y en determinados momentos de las sociedades. "El orgullo es el que subleva los espíritus, queriendo obligarles a pensar como nosotros; es la fuente secreta de todas las divisiones." La psiqué del hombre ¿dominada por las posiciones de clase, la riqueza, el territorio, la cultura...? O ¿es a la inversa? Qué importante es el conocimiento para combatir los demonios interiores y sus extensiones. Voltaire lo veía con claridad y lo expresaba de este modo: "¿Se llegará a hacer mejores a los hombres por medio de libros que destruyen la superstición, que hacen amable la virtud? Sí; si los jóvenes leen esos libros con atención serán inmunizados contra toda clase de fanatismos; comprenderán que la paz es el fruto de la tolerancia y el verdadero fin de toda sociedad."

No sé si Voltaire se quedó en optimista y esperanzador. Pero creo que tanto tiempo después de su opinión la propuesta no es desdeñable y permanece en vigor. 



















7.1.15

Wolinski: estoy solo y tengo miedo













Georges Wolinski, humorista francés entrevistado hace tiempo en el diario Página 12: "El humor francés no existe, el humor argentino tampoco, sólo el humor. Los humoristas son lo mismo en todas partes y pelean contra todos los mismos horrores. Pueden ser escritores, dibujantes, los conocí en el mundo entero. Conocí humoristas negros, árabes, judíos y son siempre los mismos hombres. Todos dicen: 'Estoy solo y tengo miedo'. El humorista hace reír a los demás porque en el fondo no tiene la más mínima esperanza. No siente respeto, no cree en Dios. No tiene ningún consuelo, salvo el consuelo de tener una hoja y un lápiz". Más claro, agua. Y esa plena conciencia de la soledad del dibujante satírico ha adquirido hoy su culmen: Georges Wolinski ha sido asesinado entre una docena de personas más en el atentado cruel sobre la redacción del semanario Charlie Hebdo. ¿Por qué será el humor lo que menos soportan los fundamentalismos religiosos y fascistas? ¿Acaso porque es la expresión más libre, desenfadada, iconoclasta y rompedora que existe?





















4.1.15

Los perdidos suburbiales de Edgar Morin















Tiempos de agitada convulsión, donde relaciones con la naturaleza y relaciones entre humanos se han vuelto complejas y confusas. En un punto angustioso en que la manera humana de vivir parece estar condicionando la supervivencia del planeta, y por lo tanto también de la especie reina. Se me cruza ahora un texto clarificador de hace casi dos décadas del pensador Edgar Morin: "Estamos en este pequeño planeta, nuestra casa común, perdidos en el cosmos, y tenemos una misión, que es civilizar las relaciones humanas en esta tierra. Las religiones de salvación, las políticas de salvación, decían: ‘Sed hermanos, porque seremos salvados’. Creo que hoy deberíamos decir: ‘Seamos hermanos porque estamos perdidos, perdidos en un pequeño planeta suburbial de un sol suburbano de una galaxia periférica de un mundo privado de centro. Ahí estamos, pero tenemos las plantas, los pájaros, las flores, tenemos la diversidad de la vida, las posibilidades de la mente humana. Ése es ahora nuestro único fundamento y nuestra única fuente de recursos posibles". ¿Por qué estamos despilfarrando lo que nombra Morin como un tesoro? Si no tuviera el alcance que tiene el drama humano diríamos que tirar piedras contra nosotros mismos es del género tonto. Pero es un calificativo demasiado superficial y, desgraciadamente, a donde podemos vernos abocados no es precisamente a una comedia.




28.12.14

El testimonio de Blanca Portillo













Blanca Portillo, actriz, entrevistada hoy en El País: "Creo que cualquier religión, cualquier idea que nos lleve a destruir (los fanatismos, en el fondo, plantean una destrucción) nunca merece la pena; nada es tan importante como para poner en riesgo tu vida y la de los demás". Viene a cuento de la dramatización del libro de Colm Tóibín El testamento de María que interpreta actualmente, monológicamente, en Madrid. Y es que más que testamento es testimonio. Porque las palabras que el escritor irlandés pone en boca de la María madre del Cristo son rebeldes, contestatarias, no precisamente de aquiescencia y aceptación de la decisión del hijo y sus seguidores del momento, según el mito. Prosigue la actriz: "Me parece peligroso porque dejas de tener en cuenta el valor de la vida. No entiendo que nadie se llene de explosivos y vuele un mercado. Ninguna idea puede justificarlo." Portillo pone un ejemplo actual de una religión del Libro que, como las otras dos primas hermanas, persisten a machamartillo y a sangre y fuego si la coyuntura lo exige. El problema de los riesgos de los que invocan la salvación  -desde cualquier ideología-  es que embarcan a todos. Quieren obligar a salvarnos a todos. Lo malo es que quienes lo preconizan siembran la cizaña, los odios y la violencia, y siempre nos hunden más en la destrucción. Repásese el currículo de esas llamadas religiones del Libro y véanse objetivamente los daños causados, de los que no se salvan ni sus dioses ni sus profetas. 




23.12.14

Joe Cocker: los grandes pasan














Cielo, de Leonard Cohen:


"Los grandes pasan
pasan sin tocarse
pasan sin mirarse
cada uno sumido en el gozo
cada uno en su fuego.
No tienen necesidad
el uno del otro
tienen la más profunda de las necesidades.
Los grandes pasan.

Registrados en algún cielo múltiple
grabados en alguna risa sin fin
pasan
como estrellas de diferentes estaciones
como meteoros de diferentes siglos.

Fuego inalterado
por el fuego que pasa
risa inatacada
por el confort
se pasan los unos a los otros
sin tocarse sin mirarse
necesitando saber tan sólo
que los grandes pasan.







15.12.14

Los poetas desafían la Muerte (a su manera)















Odysseas Elytis en Antes que Nada la Poesía: "He ahí por qué escribo. Porque la Poesía empieza ahí donde la última palabra no la tiene la Muerte". ¿El medio -léase aquí poesía- es la salvación, aunque ésta no llegue jamás? ¿O es solamente un modo de dar largas? No en vano Elytis había dicho también que el ser humano está obsesionado con condenarse. Y no le falta base: como buen griego bebe de los ancestrales mitos que han impregnado nuestra cultura. Pero ¿puede uno evitar el fracaso que supone la Muerte si a la vez no nos libramos en vida de otras muertes cotidianas? "La vida es lo que tú tocas", recitaba Pedro Salinas en La voz a ti debida. Vivir desafiando, vivir comprobando, vivir echando pulsos a aquello que nos condena en vida. Escribir puede ser un modo, pero no el único. Después de todo ¿basta con el recurso de escribir si luego no nos entendemos con los demás, por ejemplo? Tal vez nos salvemos en cada momento en que lo que hagamos adquiera sentido. ¿O es esa persecución desmesurada llamada Amor en lo que tratamos de ratificarnos? Me persigue esta estrofa de Salinas:

"Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas."













10.12.14

A vueltas (por casualidad) con el deseo















Redundando, no obstante salir por casualidad al encuentro las citas literarias: "Porque el deseo es un no lugar en el que todos los caminos vertiginosamente se confunden". José Ángel Valente en Palais de Justice. ¿Algo así como una ruta de perplejos en el vacío? ¿O una encrucijada improbable en que todas las posibilidades se activan ante la indecisión o bien frente a una decisión demasiado apresurada? Más leña al fuego por parte de monsieur Roland Barthes: "¡Te amo, te amo! Surgido del cuerpo, irreprimible, repetido, todo ese paroxismo de la declaración amorosa, ¿no esconderá una carencia? No habría necesidad de decir esa palabra si no se tuviese que oscurecer, como hace el calamar con su tinta, el fracaso del deseo bajo el exceso de su afirmación". ¿Será que el deseo apuesta por sí mismo ignorando un más allá? ¿Será que el más allá, eso llamado por la cultura equívocamente amor, será la traición de lo más natural, lo más nutriente, lo instintivo?



Fotografía de Herbert List




5.12.14

William Blake y Luis Cernuda se contestan





















Embriagante William Blake:

"¿Qué requiere de la mujer el hombre?
Las formas del Deseo satisfecho.
¿Qué requiere del hombre la mujer?
Las formas del Deseo satisfecho".

Toma y daca de una exigencia que no siempre va a la par. Y que no siempre se requiere. Naturalmente, el tema podría desencadenar una cadena de preguntas. Acaso ya lo ha hecho y la historia de la poesía, de la literatura, de la música o del cine está conducida por una dicotomía deseo/amor cuya divergencia innata muchas veces solo puede encontrarse en el infinito. ¿No es al fin y al cabo un efecto del Universo también? Lo tenía claro el inmenso Luis Cernuda:

"No decía palabras,
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe,
Un mundo cuyo cielo no existe".  



30.11.14

La renuncia definitiva de Mark Strand

















¿Quién es capaz de proclamar su renuncia en la plenitud de la vida? Pues hubo quien lo hizo. Ya, son solo palabras de poeta, dirán muchos. Pero ¿quién nos dice que no hay tras cada renuncia algo más que palabra, algo más que ruptura, algo más que disidencia, algo más que disgusto? Catarsis: renunciar para probar de nuevo las cerezas y sentir cada acto como origen.

"RENUNCIO a mis ojos, que son huevos de vidrio.
Renuncio a mi lengua.
Renuncio a mi boca, que es el constante sueño de mi lengua.
Renuncio a mi cuello, que es la manga de mi voz.
Renuncio a mi voz, que es una manzana ardiendo.
Renuncio a mis pulmones, árboles que nunca han visto la luna.
Renuncio a mi olor, piedra lanzada a través de la lluvia.
Renuncio a mis manos, que son diez deseos.
Renuncio a mis brazos, que de todos modos querían dejarme.
Renuncio a mis piernas, amantes de una noche.
Renuncio a mis nalgas, que son lunas de la infancia.
Renuncio a mi pene, que alienta en voz baja a mis muslos.
Renuncio a mi ropa, murallas donde sopla el viento y renuncio al fantasma
que habita en ella.
Renuncio. Renuncio.
Y todo aquello te será negado porque estoy volviendo a empezar
nuevamente sin nada".

Mark Strand, poeta, renunció ayer a todo en su guarida de Brooklyn; tenía 80 años. No creo que fuera ninguna premonición aquel poema de Solo una canción. O acaso sí, acaso todo es premonición en la vida, simplemente porque ésta aporta sus propias deducciones con el transcurso de los años. Donde sea que estés nos faltarás, Mark, aunque cantaras aquello:

"En el campo
soy la ausencia
de campo.
Siempre
es así.
Dondequiera que esté
soy lo que falta".

















29.11.14

La bondad del asno: Platero y yo
















"¡Pobre asno! ¡Tan bueno, tan noble, tan agudo como eres! Irónicamente... ¿Por qué? ¿Ni una descripción seria mereces, tú, cuya descripción cierta sería un cuento de primavera? ¡Si al hombre que es bueno debieran decirle asno! ¡Si al asno que es malo debieran decirle hombre! Irónicamente... De ti, tan intelectual, amigo del viejo y del niño, del arroyo y de la mariposa, del sol y del perro, de la flor y de la luna, paciente y reflexivo, melancólico y amable, Marco Aurelio de los prados..." Enjundioso y vindicativo Juan Ramón Jiménez en Platero y yo,  rompiendo una lanza a favor de la bondad del animal. Poniendo los puntos sobre las íes de la malicia del hombre. Nunca entendí que se aplicara el calificativo de burro al individuo torpe o manazas o agresivo. No sé si hemos sido generosos con los animales que tanto nos han aportado. Tanta ternura del poeta no tiene cabida en el lenguaje de la granja humana, donde se malgastan y desvirtúan a lo tonto las palabras. A veces el cuerpo pide la lectura calma de una obra clave que aporta serenidad y reflexión. Y que los adultos parece que hemos olvidado. Como a los entrañables asnos.



Mosaico romano



26.11.14

Vergílio Ferreira: aprovechar la vida

















Recomendación del escritor Vergílio Ferreira en su libro Pensar: "Aprovecha la vida mientras sea vida dentro de ti. Aprovecha tu cuerpo mientras seas tú quien vive en él". Parece de Perogrullo, pero viene bien el consejo, pues muchos hombres parecen haber olvidado que están dotados de vida y también de cuerpo. Basta con mirar en derredor y ver cuál maltratadas están las existencias y los soportes físicos sin los que aquellas no tienen lugar. Continúa Ferreira: "Aprovecha. Primero tienes más espíritu que cuerpo y dentro de ti hay una convulsión de ideas, una agitación insufrible de proyectos, decisiones, descubrimientos. Después la convulsión se mitiga y empiezas a vivir de las ideas recabadas. Después, poco a poco, vas perdiendo esas ideas o las vas olvidando por tus desvanes. Después, apenas quedan una o dos con las que te vas gobernando. Hasta que por fin te quedarás sólo con la carcasa de tu cuerpo, sin nada en el interior, mientras las normas municipales esperan a que se abrevie para poderlo tirar a la fosa. Aprovecha tu cuerpo mientras estés dentro de él. Aprovechas mientras estás". 

Vergílio Ferreira construye una metáfora aparentemente lineal con el experimento de la vida, no exenta de ironía. Su síntesis no tiene pérdida. Cuando venía hojeando Pensar en el autobús se me ha debido de escapar una sonrisa en parte sarcástica y en parte afirmativa. Y un pensamiento: esta cita se la voy a dedicar, con permiso de las cenizas del autor, a cuantos siguiendo o no a Ariadna, y sin esperar Teseos ni dar tregua a Asteriones hacen la vida en el laberinto más llevadera. Y entre estos os comprendo a vosotros, seguidores pacientes de El laberinto grotesco, de los que no me cabe duda que sabéis estar.





21.11.14

Las verdades de Lucio Anneo Séneca















"¿Por qué nos quejamos de la naturaleza?" Pregunta crítica de Lucio Anneo, cuya dimensión explora. "Ella se comportó admirablemente: la vida, si se sabe utilizar, es larga". Cierto que debemos afrontar los reveses que la naturaleza nos depara. Tanto más desconcertantes los de la propia naturaleza corpórea como costosos de aceptar. Y sin embargo, qué útil una buena dosis escéptica y otra tanta de estoica para pasar de la necedad de necedades en que los tiempos modernos nos ciegan. Ya sucedía en la época del filósofo: "A muchos les entretienes una insaciable avaricia: éste se siente arrastrado por las constantes dificultades que encuentra en unos trabajos sin sentido; otro se embrutece con el vino; aquél se duerme en la pereza; a ése le cansa su ambición siempre pendiente del juicio de los demás; algunos, guiados por un incontenible deseo de negociar, dan la vuelta por toda la Tierra y recorren todos los mares con la única obsesión del lucro. La pasión por las armas arrastra a cierta clase de hombres, que nunca tienen en cuenta los peligros ajenos, ni se preocupan por los suyos; los hay que se consumen en una esclavitud voluntaria, dejándose llevar por una veneración hacia sus amos. La mayor parte de aquellos que no saben adónde van, se dejan influir por pareceres diferentes, y una inconstancia, siempre voluble y descontenta consigo misma, los zarandea por todas partes". Discúlpese la cita larga, pero es que tiene su miga. Mi anonadamiento: ¿ha cambiado algo el panorama desde el siglo I en que Séneca escribió estas reflexiones? Un buen observador de las conductas sabe alcanzar conclusiones que le permitan aplicar a su vida personal. Naturalmente, con ánimo de transformarla.




Fotografía de Ralph Gibson



16.11.14

Recurriendo al Asclepios de Espinosa

















Recurriendo al inclasificable y sorprendente Asclepios, de Miguel Espinosa: "La verdadera distinción reside entre las cosas naturales y las fabricadas por el hombre". Antes lo tenían muy claro, pero ¿y ahora? Espinosa se pone platónico: "El espíritu advierte lo primero aquéllas, y después, éstas; el árbol antes que el poste; y la cabra, que la máquina". Preguntemos a los niños de ahora, que casi todo lo perciben o virtualmente o por imágenes de libro. ¿De qué lado están viendo el mundo? ¿Hay aún margen para ellos de descubrir lo natural o son hijos, si no víctimas, de una mirada robotizada? Asclepios Espinosa: "Platón decía en privado que, al ver las figuras o las apariencias de las plantas, de los animales y de los cuerpos geométricos, o los números y su relación, los niños exhalaban pequeños gritos, como manifestando: 'He aquí un conocido'; pero que jamás mostraban entusiasmo ante las máquinas u otros objetos sin forma ideal". ¿Pueden las más jóvenes generaciones exclamar con alegría ese reconocimiento a los animales o al mundo vegetal, más allá de la insuficiente proyección sobre sus cerebros de las máquinas? "La alegría de ver o palpar al cachorro no se repite ante la máquina, y es de creer que jamás se repita". ¿Aún está a salvo la infancia? ¿Volverá a ser motivo de atracción y de admiración el mundo natural?


11.11.14

Advertencia sobre los poetas













No es precisamente siempre bondad lo que subyace en un poeta, a tenor de ciertas opiniones severas. Nadiezhda Mandelstam en su libro de memorias Contra toda esperanza: "Un poeta no debe convertirse en un seductor que utilice sus dones para hacer de su lector un adepto a alguna ideología inhumana". ¿Un mero aviso o una comprobación? Las dos cosas. Probablemente sea una advertencia basada en la crueldad de lo experimentado, sobre todo en tiempos en que el poder totalitario se adueña de los ciudadanos. Nadiezhda sabía mucho del sufrimiento propio y sobre todo del de su marido Osip, por lo que tal cita adquiere categoría de resistencia y admonición para generaciones futuras. "Un hombre bueno no puede seguir siendo poeta", decía Elias Canetti de su amigo Abraham Sonne, del que se afirma que tan solo publicó once poemas. ¿Qué hay tras el ensalzado lenguaje de la poesía para que espante? ¿O es más bien el ejercicio de la misma utilizada como influencia, cuando no tiranía, lo que resulta abyecto? Se suele contar de sangrientos dictadores que admiraron e incluso escribieron poesía. Practicaron la compra de una clase de poesía y de poetas, mientras perseguían la obra y los autores que no se prestaban al guiño. Dan para pensar las opiniones de personajes como Maldelstam y Canetti, tan poco dados a hablar por hablar. 














6.11.14

Avicena, poeta de la Medicina






















Sabio Avicena, poeta de la Medicina:

"La cólera engendra calor, a veces trae consigo males.

El miedo produce frío, a veces es tal que provoca la muerte.

Una alegría grande hace florecer el cuerpo. Las hay perjudiciales pues son la causa de demasiada opulencia.

La tristeza puede ser fatal para los delgados; es útil para los que necesitan perder peso".

Versos -teoría- extraídos de su obra Poema de Medicina. Traen aires de los cuatro elementos naturales. ¿Aplicación en este caso al mundo de las emociones? Él llama a estos versos Sexto factor necesario: los sentimientos. Factores necesarios para la vida humana y su cuidado, sin duda. Tal vez su primera lectura nos inspire sonrisa y pensemos: ni poeta ni médico. Otra lectura más asentada nos confirmará que probablemente ambas cosas: poeta y médico. Los árabes medievales escribían poetizando, su conocimiento era sumamente empírico. No juzguemos sus ideas sino dentro de los límites de su tiempo. Entonces este persa era un avanzado. Probablemente sumamente materialista. Sus aportaciones, valiosas. Acercarnos a su libro y dejarnos tentar. Después, el disfrute y el ejercicio del pensamiento.




Dibujo de anatomía de Avicena


1.11.14

Silencio y espera: Cees Nooteboom



















Frase del día para mí. "Hay que soportar el propio silencio". Cees Nooteboom en una entrevista en Babelia, refiriéndose a las paradas que ha tenido en su ejercicio de escribir ficción. Pero esta propuesta ¿debe ser únicamente para escribir? Tal vez sea cuestión de método personal, a la carta de cada uno. Porque escribir aportando, ¿exige siempre callar y seguir percibiendo solo lo que hay en el exterior? El individuo, y no solo el escritor, vive siempre en la pulsión entre lo que ve y escucha y su capacidad de aceptación. Pensamiento y ejercicio secreto de la escritura se alían para la asimilación de un entendimiento, siempre relativo, de los hechos que rodean al hombre. No es fácil de asumir la conclusión del experimentado (por viejo) Nooteboom: "Hay que saber esperar". Medito sobre la espera y el silencio, bajo la tentación de los súcubos de las letras. O del miedo al vacío, que nos vuelve a los hombres parlanchines agitados, incluso en lo más profundo de nuestras tripas.  


30.10.14

Consecuente Jordi Savall













"La ignorancia y la amnesia son el final de toda civilización, ya que sin educación no hay arte y sin memoria no hay justicia". Esta expresión contundente, ¿proviene de un político en ascenso o de un joven indignado? Nada de eso, es la voz de un sesudo número uno de la música antigua, Jordi Savall, ni más ni menos. Ha rechazado el Premio Nacional de Música 2014 por considerarlo poco menos que una falacia. Potentes argumentos: "No podemos permitir que la ignorancia y la falta de conciencia del valor de la cultura por parte de los responsables de las más altas instancias del gobierno del Estado español erosionen la labor de tantos músicos, actores, bailarines, cineastas, escritores y artistas plásticos que ostentan el estandarte de la Cultura y que no merecen, sin duda, el trato que reciben ya que son los auténticos protagonistas de la identidad cultural del país". La verdad es la verdad, aunque a veces ni Agamenón ni el barquero se den por aludidos. Me ha conmovido con su arrojo, que seguramente también es hastío, este Jordi Savall. Una vida dedicada a la composición, a la interpretación y a la dirección, sabiendo día tras día de los límites  -probablemente también de las penurias-  de cuantos se dedican a las artes. La creatividad no cotiza en Bolsa y ya se ve que tal miel no se hizo para la boca de los asnos. En estos tiempos se felicita uno por la grandeza de los consecuentes como Savall.





28.10.14

Karl Philipp Moritz: el aprendizaje de la lectura de Anton Reiser














Cuenta Karl Philipp Moritz en su clásica novela que al triste y solitario Anton Reiser su padre empezó a enseñarle a leer a los ocho años "y al final le compró dos libritos, uno de los cuales eran instrucciones para deletrear y el otro un tratado contra el deletreo". Deletrear sobre nombres a los que no se puede adjudicar imagen alguna es tarea ardua, pero Moritz dice que Anton "en cuanto notó que las letras juntas expresaban verdaderamente ideas sensatas, su deseo de aprender a leer fue cada vez más fuerte". ¿Cuándo descubre un niño la sensatez de las ideas expuestas en un texto? ¿Tal vez cuando las relaciona con los acontecimientos de la vida real donde hay que dejarse guiar por tal sensatez para interpretarlos? ¿O el poder del lenguaje despliega ya por su propio ejercicio imágenes en el cerebro? Continua el escritor alemán: "Con la lectura se le había abierto de golpe un mundo nuevo, encontrando en él un gusto que le resarció en cierto modo de todo lo desagradable de su mundo real. Cuando en su entorno solo había gritos y reproches y discordia familiar, y cuando él buscaba en vano un compañero de juegos, se precipitaba sobre un libro". Dos siglos y cuarto nos contemplan desde que Moritz sacó a la luz su Anton Reiser y en esencia muchos sentimos la misma necesidad de la lectura que el protagonista del relato. Toda una terapia para la supervivencia que no deberían desdeñar las nuevas generaciones.





23.10.14

Álvarez Junco sobre la incultura cívica













Vivimos una vorágine en el laberinto español de la que no sabría uno decir si su espiral nos abducirá y nos dejará caer de pronto o si mantendremos el temple y seremos capaces de salir indemnes. Cuando el periodista Ramón Lobo, de eldiario.es pregunta al historiador José Álvarez Junco si España es un país de trinchera por aquello del o estás con nosotros o contra nosotros, el historiador responde: "Como tantos países incultos. No podemos creer que somos excepcionales. Como tantos países en los que no hay mucha educación. Sucede cuando en la escuela no te enseñan que tu verdad es tu verdad pero no La Verdad, y que el de al lado tiene otra verdad distinta a la tuya y que aunque sea distinta es respetable, y que a lo mejor harías bien escuchándole porque quizá aprendas algo de él. Eso no se lo enseñan a nadie en las escuelas". Uno piensa entonces en el ensordecedor ruido mediático, en los monólogos de los parroquianos de los bares, en la entrega al monotema del fútbol, en la ausencia de aportaciones sólidas y serias en las cadenas de televisión, en la fácil delegación del voto cada cuatro años y para de contar, en la carencia en los centros llamados de enseñanza del imprescindible aprendizaje de las elementales reglas de ciudadanía. Amplía el historiador: "Somos un país que no escucha. La mejor expresión que puede encontrar son las tertulias y los debates enloquecidos, de gritos y pasión, en televisión y radio, que son los que tienen las mayores audiencias. Ahí desde luego hay una cosa que no hace nadie, que es escuchar. ¡Nadie! Pero eso es porque no te lo han enseñado desde pequeño". Asiento, me desasosiego, tiemblo. ¿Tan limitados somos para superarnos? Sin desear ser apocalíptico, uno debe tratar de que ni una ni otra España le hiela el corazón. Y siempre la duda, aunque crea que uno lo tiene claro: ¿a cuál perteneceré?




21.10.14

Terror de Sophia de Mello Breyner Andresen















Cuánta belleza en estos versos de Sophia de Mello Breyner Andresen:

"Terror de amarte en un sitio tan frágil como el mundo.

Mal de amarte en este lugar de imperfección
Donde todo nos quiebra y enmudece
Donde todo nos miente y nos separa."

Pero, ¿no reside el mérito de amar en arriesgarse añadiendo fragilidad a la fragilidad para sentir a fondo la condición humana?




19.10.14

Escribir es...José Ángel Valente















"Escribir es como estar muerto y volver para ver los estragos del campo de batalla donde el propio cadáver yace". José Ángel Valente en su kafkiano y desgarrador Palais de Justice. ¿Será que el pasado es siempre lo muerto por más que sigamos buscando en él las fuentes de la vida, es decir, las explicaciones de nuestras pequeñas historias personales? "Hay que andar con cuidado, ponderar con rigor y con instinto el punto exacto donde el pie se pone o se detiene. Lo más terrible es ser, al cabo, comido por un muerto." Escribimos para prolongar batallas libradas a medias o que ganamos sin sacar excesivo beneficio de ellas. Escribimos para disfrutar de amores imposibles o para recuperar las pasiones perdidas. Escribimos para retener el tiempo en nuestras manos, como si pudiéramos evitar nuestras caídas. Vivir es un campo de batalla. Escribir, también. Imposible sacarse de encima el hedor de los cuerpos que hemos consumido en tal azar.



16.10.14

Alerta Kenko Yoshida


















No sé si este pensamiento del ocurrente monje Kenko Yoshida será muy apreciado por la época productivista -alocada y extrema- que vive ahora gran parte de la humanidad. Ni por la ansiosa mentalidad individualista que el acaparamiento de consumo hace creer a los ciudadanos que son poco menos que los reyes de Saba. "Cuando veo a hombres que se esfuerzan y animan mutuamente a trabajar con todo el interés, no puedo por menos de compararlos a los que con el mayor entusiasmo están tratando de levantar un Buda de nieve que han adornado con oro, joyas y piedras preciosas". La paradoja está servida. Nunca la carrera de producción y mercado fue tan extensa y competitiva como ahora. Nunca los artículos fueron tan efímeros. Nunca la socialización de bienes de uso estuvo tan cerca de tantas manos. Pero ¿está garantizada una perdurabilidad segura? "Me pregunto  -continua Yoshida-  si esta estatua de nieve les durará todo el tiempo que necesitan para poderla entronizar y venerar". Es como si el monje de hace casi ocho siglos viera a través de su bola de cristal los avatares de nuestro tiempo. Pero acaso no tanto de los procesos colectivos como de los límites y aspiraciones del individuo, siempre inestables cuando no quebradizos. Y alerta: "Nuestra vida es como la nieve. Creemos que todavía nos queda bastante, pero se nos va marchando por la base y, entre tanto, trabajamos por conseguir muchas cosas y soñamos con ellas". Ocurrencias de un ocioso, que decía el autor. Tsurezuregusa.



Ukiyo-e de Katsushika Hokusai


11.10.14

Belén Gopegui duda de la rebelión en la literatura española del momento













La escritora Belén Gopegui, entrevistada por la extraordinaria revista Átopos, no cree precisamente en la rebelión actual de la literatura española: "La leve rebelión, al ser individualista, cada autor con su libro  -y ese libro desligado de otros así como de movimientos políticos, etc.- termina pareciéndose a una moda que, además, en vez de movilizar desarma, como sucede al pesimismo de la voluntad tan propio de las últimas novelas de la crisis". ¿Visión equivocada y vaga de los escritores o que van simplemente a cumplir el tópico a tres bandas que completaría aquello de tener un hijo y plantar un árbol? Tal vez deficiente reflexión, desinterés y escasa adecuación imaginativa que renovara el panorama de letras y de actos. De ahí que Gopegui matice: "Es significativo que en muchas de esas novelas se vincule la injusticia a una hipotética naturaleza humana y no a las condiciones en que vivimos". La naturaleza de la especie como saco roto, típico argumento de quienes no desean se toque el fondo de los problemas. Continúa: "Uno cambia de cielo pero no de corazón, decía el poeta, y la mayoría de las novelas escritas al hilo de la crisis se complacen en esa idea: cambian las circunstancias pero no la mezquindad de los hombres y las mujeres. No es mi punto de vista. Tampoco defiendo el otro extremo, una supuesta naturaleza humana angelical que afloraría en un mundo más justo". ¿Atrapados, por lo tanto, en una cinta sin fin que deja al albur y sin solución la vida de los individuos y sus sociedades? Belén Gopegui no se amilana: "La sociedad se puede organizar de tal modo que las mejores facultades puedan desarrollarse y las peores no tengan demasiado espacio para crecer". Quién te oiga, mujer, es decir, todos. Por la cuenta que nos debería tener.























9.10.14

El principiante para Wallace Stevens
















"El hombre es un eterno principiante". Wallace Stevens. Sin duda, por su propia condición, simplemente porque siempre parte de un punto diferente y móvil. Si el hombre fuera consciente de ello también sería humilde. Lo cual le permitiría conjurar la ridícula soberbia que la edad o las ejecuciones de los actos suele concitar bajo el señuelo de una supuesta sabiduría. Marcados siempre por el destino los hombres estamos condenados a reemprender una y otra vez nuestras acciones. Pero como diría Stevens: "Para cualquier originalidad es preciso tener el valor de ser un amateur". Vivir con una constante sed de querer saber, dando siempre algo sin pedir nada a cambio, como sugeriría Barthes. Como siempre, el poeta estadounidense hilando fino con sus Adagia




3.10.14

La poesía laica del sirio Adonis

















Probablemente sea controvertida para muchos la opinión del poeta sirio Adonis: "La gran poesía siempre es laica".  Yo añadiría que laica y sumamente material. Librepensamiento y búsqueda. Percepción de lo cambiante y dinámica del universo. Lo dice Adonis al modo más oriental: "La poesía es la pluralidad, la unidad de los contrarios". ¿Tal vez es esta característica la que nos permite disfrutar de su sentido, que nunca es único pero a la vez se armoniza? La poesía prospecta y descubre, y esa condición determina la sustancia que nos nutre. Desde luego lo que no puede ser es que pague el precio de pago ideológico: "La poesía es lo opuesto a la religión incluso en términos históricos: en nuestra historia de musulmanes no ha habido ni un solo gran poeta que fuera creyente. Nunca”. Entonces pienso, por ejemplo, en algunos clásicos de la literatura como Abu Nuwás u Omar Jayyam -hermosas colecciones de poemas báquicos en ambos- y en sus negaciones de fondo con la fe. Y en el propio Adonis, un arreligoso, como se califica a sí mismo, al que le ha tocado de una manera rica la mística de la materia. En ese sentido, acaso no varía sustancialmente de los místicos tradicionales que, como él suele decir, "cambiaron la noción de realidad y de Dios y por eso se les rechazó". Adonis ha percibido en numerosas ocasiones encono desde los sectores más o menos integristas del Islam. Pero él sigue creativo, marcando caminos cuya dialéctica es la observación de los propios caminos y de sus signos. Y traza esperanzas: "Sin poesía el mundo se muere de frío, de cerrazón. Los tres pilares del universo son el amor, la amistad y la poesía. El resto es comercio". Los que nos resistimos a convertir la poesía en una forma de religión o de mercado permanecemos expectantes, mirando las estrellas. Que también están dentro de los hombres.



30.9.14

Vos sos un boludo. ¿Quién dijo mayor?















Mafalda, esa eterna niña adulta: "¿Qué importan los años? Lo que realmente importa es comprobar que a fin de cuentas la mejor edad de la vida es estar vivo". Lo que yo digo, vivir el acontecimiento que es levantarse cada día y volver a acostarse. Y dormir. Y soñar. Y levantarse al día siguiente. Mafalda, creación de Quino   -¿y por qué no en parte alter ego?-  cumple cincuenta años. Felicidades. Todo un icono de la resistencia y de la ironía. Dos elementos imprescindibles para que nos sostengamos en el acontecimiento -no mero accidente, que cuesta mucho hacerse-  de la vida. Con el ojo crítico y admirado siempre puesto en un nuevo descubrimiento. 
















28.9.14

Allen France previene sobre la psiquiatrización de los problemas cotidianos

















Malos tiempos para conocerse a uno mismo. O buenos, mejores que nunca, según se sepan afrontar las situaciones cotidianas y salir airosos de ellas. No sé qué diría Sócrates al respecto, pero sí lo que argumenta Allen Frances, catedrático norteamericano de Psiquiatría: "Hemos creado un sistema diagnóstico que convierte problemas cotidianos y normales de la vida en trastornos mentales". Lo vemos con frecuencia. No hay catástrofe colectiva o accidente colegial o muerte de un familiar o incluso abandono de una novia sobre los que no se tienda cada vez más a acudir de inmediato al psicólogo  -o mejor dicho, el psicólogo se presente allí y supongo que no por la cara-, con la probable secuela de receta de ansiolíticos en tromba. ¿Qué diría mi padre que hizo una guerra, las pasó caninas, resultó herido y acabó sobreviviendo y más fuerte en su entidad personal que nunca? Entonces no existían psicólogos ni antidepresivos. Carga crítica con conocimiento de causa la opinión de Allen Frances: "Hace seis años coincidí con amigos y colegas que habían participado en la última revisión y les vi tan entusiasmados que no pude por menos que recurrir a la ironía: habéis ampliado tanto la lista de patologías, les dije, que yo mismo me reconozco en muchos de esos trastornos. Con frecuencia me olvido de las cosas, de modo que seguramente tengo una predemencia; de cuando en cuando como mucho, así que probablemente tengo el síndrome del comedor compulsivo, y puesto que al morir mi mujer, la tristeza me duró más de una semana y aún me duele, debo haber caído en una depresión. Es absurdo". No subestimemos, por favor, la capacidad de aguante y de superación de los seres humanos. Dejad que estos crezcan en y tras las dificultades  -y no solo se crezcan mientras duran-  y echémonos unos a otros una mano para evitar que todo sea tan tortuoso. Eso podríamos añadir. Sobre el negocio de los medicamentos psiquiátricos...punto y aparte. Casi tan extendidos como las patatas, por el bien del business de las multinacionales del ramo. 



27.9.14

La queja de Chateaubriand

















"El amor se engaña a sí mismo; no te embriagues con él, pues la ebriedad pasa". ¿Alguien es capaz de resistirse a la prueba y decir a tiempo aparta de mi este cáliz? "No vive de poesía, no se alimenta de gloria, al descubrir, todos los días, que el ídolo que se creó pierde algo a sus ojos. Pronto ve los defectos y sólo el tiempo lo vuelve infiel al despojar al objeto que amó de sus encantos. El talento no devuelve lo que el tiempo borra. La gloria no rejuvenece sino nuestro nombre". Más allá de sus recomendaciones, la queja de Chateaubriand a la persona amada en Amor y vejez: "Has despertado el instinto que me atormentó de joven, has renovado mis viejos sufrimientos..." Riesgos del amor, mejor dicho, del enamoramiento, en los años provectos. Aunque, ¿acaso un viejo enamorado es un individuo que no evoluciona? Los habrá que sí, los habrá que no. Vivir no siempre significa digerir la vida, modificar manías, sentimientos, obsesiones. Y menos superar los fantasmas que acompañan velada o descaradamente. "Envejecido en la tierra sin haber perdido nada de sus sueños, de sus locuras, de sus vagas tristezas, siempre en busca de aquello que no puede encontrar y obligado a añadir a sus antiguos males los desengaños de la experiencia, la soledad de los deseos, el hastío del corazón y la desventura de los años", clama en realidad contra sí mismo por más que utilice la referencia del objeto mujer. Uno tiene la percepción de que el hombre vive una orfandad perenne, con o sin compañía. Con lo disimula. Sin desespera. De alguna manera el escritor la mantendría incorporada a las propias Memorias de ultratumba.